top of page
REFLEXIÓN
Gema: Texto
Destaco que todos los sentidos son educables, y hablar de ellos como algo puramente fisiológico no es muy correcto, pues nosotros aprendemos la diferencia entre mirar y ver, escuchar que oír, tocar que sentir, oler que olfatear, saborear que gustar en profundidad.
Estas percepciones de las que hablamos, producen unos pensamientos determinados, que acaban convirtiéndose en fuentes de bienestar o de malestar. Esos pensamientos generan los sentimientos, los cuales van a generalizando en nuestras vidas. En definitiva, la percepción genera una cadena de percepción – acción:
Percibimos → Pensamos → Sentimos → Actuamos
Como ya hemos dicho, todo esto es algo bastante íntimo, y es porque en este proceso interviene la interpretación de lo que hemos percibido. Entonces según sea nuestra interpretación, los procesos anteriores serán positivos o negativos. En el caso de que sean negativos, esto provocará sufrimiento.
Volvemos a los sentidos, pero esta vez centrándonos uno a uno. En cuanto a la vista diremos que esta nos permite transformar la energía luminosa en los impulsos nerviosos para que estos sean interpretados como visión en nuestro cerebro. El libro habla sobre como los ojos son tan importantes para este sentido, algo que ya era más que obvio, pero no en general el órgano como tal, que también es importante, sino la forma de mirar en particular. Y es que todo esto forma parte del lenguaje no verbal, ya que van a ser capaces de expresar emociones profundas, y nos damos cuenta de que para que la comunicación exista hay que mirar ya que la mirada es la que regula la comunicación. Además la mirada es la mejor transmisora de emociones y de esto nos podemos dar especial cuenta ahora, y es que con todo esto de tener que llevar la mascarilla, lo único que queda al descubierto son los ojos, la mirada, creo que hablo por mucha gente si digo que hemos aprendido a interpretar muchísimo mejor las miradas y que nos hemos dado cuenta de esto que dice aquí, que son mucho más importantes para la comunicación y para las relaciones. Los ojos proporcionan mucha información sobre nosotros.
Pasaremos ahora a hablar del oído, gracias a este sentido somos informados de los sonidos y de los ruidos que se producen a nuestro alrededor, su función es la de convertir esos sonidos que recibimos en impulsos eléctricos, transmitiéndoselos al cerebro y también nos permite mantener el equilibrio.
La audición es el sentido más activo ya que incluso cuando dormimos está funcionando, gracias a la audición recibimos información continuamente, nuestro cerebro debe filtrar y depurar los sonidos para centrarse en lo que es importante. Una vez que ha terminado el proceso de oír, comienza el de escuchar.
En cuanto al tacto, vemos que es un sentido muy fundamental ya que todo nuestro ser está perfilado con el tacto, pues este sentido reside en la piel y todo nuestro cuerpo está rodeado de ella. Como ya sabemos, la piel es fundamental para el desarrollo del niño, cuando este nace, entra en contacto piel con piel con la madre. Y es que este contacto físico general, como la caricia en particular, es fundamental tanto a nivel físico como psicológico. Gracias a la estimulación de este contacto que recibe el niño, el sistema nervioso periférico funcionará mejor.
Gracias a los receptores que tiene el cuerpo, percibimos todas las sensaciones, entre ellas la del dolor, que hemos visto que es bastante importante pues es la que nos pone en sobre aviso cuando algo no va bien. Además, el ser humano tiene la necesidad de tocar, dar abrazos y recibirlos, no solo para conseguir un buen bienestar emocional, sino porque el contacto físico genera salud.
Con todo ello, vemos que el tacto también es un sentido al cual quizá le dábamos poca importancia, pues yo era la primera que no pensé que fuese tan importante, pero después de leerlo y de reflexionarlo un poco personalmente, me he dado cuenta de que si, que es imprescindible para un buen desarrollo emocional y para una correcta salud mental.
Hablamos también de la teoría del vínculo. Como ya sabemos, el ser humano desde la infancia genera vínculos que le dan seguridad o no, que le ayudan a madurar o no, que equilibran su personalidad o no. Estos vínculos que se generan están estrechamente relacionados con el tacto, pues son los abrazos, las caricias,… que como ya hemos mencionado antes pertenecen de una forma muy directa a este sentido. Este vínculo es una manifestación de seguridad y protección que proporciona la figura de apego al niño. Este apego es muy importante, pues de no existir, se incrementan las posibilidades de sufrir alteraciones físicas y psíquicas desarrollándose así un trastorno del vínculo.
Pasamos ahora al sentido del gusto, el cual necesita de los demás sentidos, necesita del olfato pues sin él la comida no nos sabría a nada, como pasa cuando estamos resfriados. Necesita del tacto, pues tampoco nos sabría a nada la comida si quemase, etc.
El sentido del gusto va asociado a la capacidad de elección. A lo que “me gusta” y a lo que “no me gusta”. Aquí puede entrar el tema de los valores, elegir según estos lo que está bien y lo que no, y así.
El gusto va cambiando a lo largo de la vida, en cualquier ámbito. Y además, como dice el dicho, para gustos los colores y es que no nos tiene porque gustar a todos lo mismo.
Una “metáfora” con el cáncer de lengua o de labio, que va ligado a este sentido, es que la persona que utiliza las palabras para herir, hacer de menos,… a alguien. Detrás de este tipo de gente, se esconde alguien con una autoestima muy baja. El problema suele comenzar en la infancia, por ejemplo con padres que tienen como costumbre comparar, pues esto acaba provocando que el niño que sale perdiendo en la comparación, acabe infravalorando. Es el efecto cáncer, donde las células están dañadas (niño que viene dañado por las comparativas de sus padres cuando era pequeño) y acaban dañando a las células que están sanas y a priori funcionan correctamente (resto de los niños). Además, esto puede convertirse en una metástasis (cuando el cáncer se extiende) porque lo de la baja autoestima puede acabar afectando en más cosas.
El sentido del olfato es un sentido muy prodigioso, pues se encuentra junto con la memoria olfativa la cual es muy intensa en un duelo, cuando recordamos a personas. Además, este sentido está estrechamente relacionado con el sentido del gusto, aparte de tener una gran rapidez de adaptación al estímulo. Gracias a este sentido somos capaces de disfrutar o de detectar peligros, por lo que seguimos viendo que es bastante importante. También nos damos cuenta del trasfondo psicológico que tiene este sentido pues por ejemplo, en las relaciones humanas la comunicación también se da a través del olor, como por ejemplo cuando nos gusta alguien y nos echamos colonia para oler mejor y gustar más, de la misma forma que cuando alguien huele mal te produce rechazo.
El olor atrae o repele, acerca o aleja, influye en el estado de ánimo, nos conecta con el pasado, puede haber olores que suelen gustar mucho, pero que haya personas que no les guste porque les recuerde a algo desagradable.
Nos damos cuenta de que el lenguaje el cual va estrechamente relacionado con la comunicación, es fundamental y súper importante pues ambos, el lenguaje verbal y el no verbal, nos ayudan en las relaciones y a entendernos y expresarnos con los demás.
Me llamó la atención lo que contaba sobre el tema del sentido estético, como me hizo pensar y abrir los ojos y es que si nos damos cuenta, el término “belleza” es muy amplio, el buen gusto, la belleza, los patrones de encanto y perfección son subjetivos y sobretodo hoy en día son manipulables con las redes sociales e internet.
El sentido estético va cambiando poco a poco, los cánones de belleza de otros siglos no tienen nada que ver con los de ahora. Como ya comentábamos al mencionar el sentido del gusto, a lo lardo de nuestra vida este cambia. Pues a lo largo del tiempo también cambia el arte, cambia la música, cambia la escultura, la pintura...
Y es que la estética va de la mano de la sensibilidad humana capaz de emocionarse con la belleza de una puesta de sol o dejar escapar sus lágrimas ante la belleza de una melodía pena de armonía, etc.
Con esta sensibilidad humana de la que hablamos, conseguimos desarrollar otras capacidades: la creatividad, la contemplación, la conexión con lo bello, la búsqueda de lo moralmente bueno.
La estética es algo bastante complejo, que abarca todos los sectores de la vida. Vivir la vida como si se tratase de una obra de arte, con los 5 sentidos, es vivir descubriendo la belleza que hay en nosotros mismos, en lo que hacemos y sentimos, y en lo que nos rodea, es vivir con pasión.
Como decía Albert Einstein, para mantener el equilibrio debes seguir moviéndote. Pues las personas para conseguir el equilibrio personal, emocional, social, relacional y espiritual deben luchar y no rendirse nunca.
Cuando la persona aprende a controlarse y sabe conciliar su realidad exterior y su realidad interior podemos decir que tiene equilibrio emocional.
Este equilibrio emocional puede costar conseguirlo ya que lo primero que necesitamos es aceptación personal y todos tenemos luces y sombras, pero cuando lo conseguimos habremos logrado una acomodación sana de nuestra propia realidad. Con este equilibrio, conseguiremos una clave de la felicidad.
Otro sentido del que hablamos y que es necesario, es el sentido común, que es aquel que es natural, espontáneo, que dirige a una persona a actuar sin haber sido movida por teorías, hipótesis o especulaciones predeterminadas. Tiene un fuerte fundamento intuitivo, es decir, que no es adquirido, si no que lo vamos aprendiendo y configurando, a medida que se va reflexionando sobre los pensamientos, las actitudes, los éxitos y los fracasos de cada uno. Actúa con una inteligencia práctica y se utilizan los ambientes y entornos de la vida diaria.
El sentido común se puede hacer presente en todas las situaciones de vida. Puede también estar muy contaminado por prejuicios, confusiones, terquedades y obcecaciones. No obstante, al contaminarse dejaría de ser sentido común.
También hablaremos del sentido del humor, que es algo que simplemente es necesario en la vida, pues es la capacidad propia de algunas personas, capaces de ver el lado cómico alegre o irónico de las cosas incluso cuando las circunstancias de la vida son totalmente adversas. Lo que es algo bastante bueno, pues de esta forma somos capaces de sacarle el lado a las cosas, incluso a las malas, por lo que en el momento en el que lo estamos pasando algo mal por cualquier tema o circunstancia, lo llevamos algo mejor y no nos hundimos a nosotros mismos, sino que tratamos de salir delante de cualquier modo.
Por último, el sentido de la vida es algo propio y personal, aunque es algo general el hecho de preguntarse por el sentido de la vida, que es algo que todos hacemos vaya y mucho más aún en los momentos difíciles que en ocasiones atravesamos cada uno. Pero el sentido de la vida no es una guía, y no podemos pararnos a cuestionarnos por este y dejar ver cómo pasan las cosas, pues el sentido de la vida consiste en actuar. Este sentido va de la mano con la responsabilidad.
Nosotros como futuros maestros, somos los encargados de que todos y cada uno de los sentidos que hemos visto funcionen, tenemos que educar en esos sentidos, pues nos damos cuenta de que todos son fundamentales para la vida, y para que a lo largo de ella tengamos un buen desarrollo mental y que además nuestras relaciones con los demás se lleven a cabo de la forma más beneficiosa posible.
Gema: Texto
bottom of page